Superar el miedo escénico.
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Cuando llevamos a cabo una acción importante para nosotros, experimentamos cierto temor, cierta ansiedad. Siempre aparece la idea de peligro: se trata del miedo a no estar a la altura. Estos pensamientos generan tensión, temor y, finalmente, un impulso para evitar la situación.
En primer lugar, aparece la aprensión ansiosa, previa a la situación en sí, que consiste en el miedo a no alcanzar los resultados esperados. En la mayoría de los casos, esta anticipación es la que genera mayor sufrimiento. Posteriormente experimentamos ansiedad frente a la situación, casi pánico, que se desencadena mientras estamos llevando a cabo la acción.
Las consecuencias de este tipo de ansiedad aparecen tanto a nivel fisiológico, psicológico como conductual.
En el plano fisiológico, destacan respuestas como tensión corporal, aceleración de la respiración, aumento de la sudoración, sequedad salivar, rubor facial, malestar estomacal, urgencia urinaria, dolor de cabeza, escalofríos y náuseas. Las respuesta psicológicas suelen incluir dificultades en la memoria y concentración, pensamientos pesimistas, confusión de las ideas, autoexigencia, temor al rechazo, al error, al fracaso, y al ridículo. Y en lo conductual es frecuente observar que la persona intenta evitar la acción, se pueden presentar “tics” nerviosos y otros automatismos, atropellamiento verbal, tartamudeo, reducción de volumen de la voz, silencios frecuentes o largos y en algunos casos, para aliviar la tensión la persona recurre al alcohol y a las drogas tranquilizantes.
Como en el caso de numerosos trastornos afectivos, este tipo de ansiedad no se considera realmente una enfermedad, y suele asimilarse a cierta fragilidad de carácter. El miedo escénico no requiere, la mayoría de las veces, intervención terapéutica alguna, solamente cuando ésta genera inhibición, cuando los impulsos para evitar la situación son tan numerosos y sistemáticos que interfieren en la vida del sujeto generándole sufrimiento.
Es posible prevenir tanto su aparición como su expansión, enfrentándose de forma habitual a las situaciones que generan estrés y modificando una actitud aprendiendo a relajarse y a razonar de otra manera. En el siguiente capítulo vamos a dar una serie de consejos para poder dominar el miedo escénico.
Tu psicóloga on line. Judit.












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