Parafilias ¿¡Qué me ocurre?!
¿Quieres un estilo de vida saludable? Recibe gratis los nuevos artículos de Zitre en tu email
Ante cualquier consulta, no dudes en dejarnos un comentario, alguno de nosotros: Gabriela, J. Antonio, Francisco, Eugenia, Jon o Aritz te contestaremos lo antes posible.
Hoy vamos a dedicar el artículo al tema de las parafilias, que no son otra cosa que una forma de orientación del deseo sexual, sin embargo, de todos los temas sexuales, este quizás constituya uno de los que más curiosidad e interés haya despertado a lo largo de todas las épocas de la humanidad. En base a esta curiosidad, y para que la información que conozcamos sobre ellas no sea formada a partir del morbo que despiertan, hoy vamos a hablar de ellas de forma sencilla y meramente informativa, para que todos nos hagamos una idea clara y concisa de en que consisten.
¿Qué son?
Una de sus características más significativa consiste en la presencia de un interés erótico inusual y fuertemente activador. Dicho de otro modo, una parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula en si misma sino en alguna otra actividad. Las hay de muy distintos tipos e intensidad, pero por norma general suelen considerarse inocuas salvo cuando se llegan a dar tres situaciones :
- Están dirigidas a un objeto potencialmente peligroso o dañino para cualquiera de las personas involucradas en el acto sexual.
- Favorecen la desorganización en la capacidad de sentir y expresar afecto hacia otra persona que puede llegar a hacerse duradero y extremadamente difícil de reconducir.
- Las relaciones sociales y/o sexuales pueden verse afectadas de manera drástica dado que las personas más cercanas al individuo que sufre las parafilias, pueden encontrar el comportamiento sexual de dicha persona como vergonzoso, “raro” e incluso repugnante.
Antes de pasar a describir brevemente alguna de las parafilias más destacadas, decir que es muy importante diferenciar las parafilias de la libre experimentación de determinadas conductas sexuales. El rasgo más característico para determinar si una persona lo padece o no, se encuentra en que cuando una persona realmente sufre una parafilia se ve asaltada constantemente por la necesidad de satisfacer su deseo sexual, incluso aunque esto interfiera en su vida diaria, despreocupándose en muchos casos de otras responsabilidades.
Parafilias más comunes.
- Travestismo: La persona solo encuentra placer sexual cuando se viste con ropas del sexo opuesto. Normalmente suelen ser hombres heterosexuales con fuertes impulsos y fantasías de vestirse con ropas femeninas para excitarse. No tiene absolutamente nada que ver con un trastorno de identidad sexual ni de género.
- Sadismo: El placer sexual se logra a través de actos que causen dolor físico, humillación y/o degradación. La persona sádica obtiene placer erótico al vejar a su pareja. Se tiende a sustituir el coito por estos actos. Aquí decir que es importante tener en cuenta que la gravedad de esta parafilia depende en parte del consentimiento de la pareja.
- Masoquismo: Al igual que en la anterior parafilia, en esta el placer sexual se obtiene por sustitución del coito por actos que causen dolor, humillación, degradación moral y hasta lesiones físicas. Según palabras de muchos sexólogos, no es que los masoquistas deseen sufrir, sino que desean hacer significativa su resignación hacia el compañero y su sumisión hacia el maltrato, tanto físico como mental.
- Fetichismo: Se trata de la dotación de valor erótico a objetos generalmente inanimados, zapatos, dedos de los pies… La excitación obtenida a través de estos objetos es requisito para llegar al orgasmo.
- Exhibicionismo: Consiste en alcanzar la excitación sexual mostrando los genitales a personas desconocidas y generalmente en lugares públicos. La sorpresa y el hecho de provocar una observación forzosa se convierte en un incentivo.
- Voyeurismo. La excitación sexual se obtiene al observar de forma ocualta y sin consentimiento a personas desnudas o realizando alguna actividad sexual. Esta actividad suele ir acompañada de la masturbación.
Tratamiento
Una vez más, decir que en el tratamiento es importante tener en cuenta el grado en el que la parafilia llega a afectar la vida social y de pareja de un sujeto y que hay que diferenciar de manera absoluta la parafilia de la libre experimentación de determinadas conductas sexuales.
Existen tres grados de parafilias clasificadas por la Asociación Mundial de Psiquiatría.
- Mínimo: obtención de placer sexual por medio de fantasías que no alteran las actividades sexuales normales.
- Acentuado: Se busca de manera insistente la realización de la fantasía para alcanzar la satisfacción sexual. D
- Dependiente: La fantasía erótica afecta o interfiere en la relación sexual, de tal forma que se pierde la libertad de elegir y no se puede dejar de actuar de cierta manera.
Tratar las parafilias es un reto para la psicoterapia, la psiquiatría, la criminología y otras disciplinas. La finalidad última del tratamiento, sería que el paciente abandone la parafilia que hace daño a terceras personas. Las que no hacen daño a terceras personas, o en donde ambas partes de la pareja lo disfrutan y están de acuerdo en llevarlas a cabo no necesitan tratamiento alguno.
Por último decir, que muchos pacientes pueden ser ayudados a vivir más satisfactoriamente, alcanzando un mejor control consciente y autodiciplinado de la orientación del deseo por medio de asesoramiento y de psicoterapia.
Vuestra psicóloga online, Iranzu












Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Hoy vamos a dedicar el artículo al tema de las parafilias, que no son otra cosa que una forma de orientación del deseo sexual, sin embargo, de todos los temas sexuales, este quizás constituya uno de los que más curiosidad e i…..
¡Los comentarios son bienvenidos!