La cárcel de la perfección
¿Quieres un estilo de vida saludable? Recibe gratis los nuevos artículos de Zitre en tu email
Ante cualquier consulta, no dudes en dejarnos un comentario, alguno de nosotros: Iranzu, J. Antonio, Francisco, Eugenia o Itziar te contestaremos lo antes posible.
A día de hoy y en la sociedad en la que vivimos, parece que somos valorados en función de nuestra productividad, somos valiosos si aportamos algo a la sociedad, sino nos denominamos a nosotros mismos como “parados”. Es en medio de este clima de exigencia externa cuando surge el perfeccionismo.
Es muy importante que establezcamos una clara diferenciación entre los términos de perfección y perfeccionismo:
- Perfección es la mejor versión posible de algo. Consideramos a algo como perfecto cuando consigue el máximo desarrollo de sus potencialidades.
- Perfeccionismo por el contrario es la búsqueda incansable y puede que patológica de la perfección.
Una persona perfeccionista siempre esta insatisfecha, siempre considera que hay detalles por pulir. Considera que cualquier cosa por debajo de la perfección es inaceptable, este sentimiento lleva a estas personas a un sentimiento de insatisfacción muy alto; ya que considera que tiene que actuar de forma perfecta en todo, para poder considerarse a si mismo como valioso.
A pesar de lo comentado y de manera paradójica, esta comprobado que los resultados de nuestras acciones no siempre son mejores cuando nos dejamos llevar por nuestras tendencias perfeccionistas; esto es así porque tal nivel de exigencia hacia nosotros mismos frecuentemente nos conduce a altos niveles de ansiedad y bloqueo mental.
La persona perfeccionista de manera patológica vive en continua insatisfacción y tensión ya que siente juzgadas y criticadas todas sus acciones tanto por si mismo como por los demás.
A continuación se exponen distintos rasgos de personalidad comunes en las personas con alto nivel de perfeccionismo.
- Temor al fracaso. Debido a que dichas personas asocian el fracaso con la falta de valor personal.
- Miedo a la desaprobación de los demás. Creen que si los demás ven que no pueden conseguir algo, su valía disminuirá y le considerarán poco válido.
- Pensamiento radical
- Reglas internas de comportamiento muy rígidas
- Establecimiento de metas poco realistas.
Es importante que aprendemos a tener como máxima el disfrutar del camino, y que consideremos la aceptación como el primer paso hacia nuestra felicidad. No digo que haya que rebajar las expectativas personales al mínimo pero si que tenemos que aprender a bajar nuestro perfeccionismo hasta unos niveles saludables que no nos llenen la vida de insatisfacción, autoexigencia y ansiedad. Aceptar nos enseña a reconocer que somos seres humanos y que como tales no somos perfectos, lo importante es caerse y volverse a levantar, esa es la mejor enseñanza que nos regala la vida; levantarnos y seguir caminando y es que recuerda “Es más valioso como ser humano quien se ha caído y ha aprendido a levantarse que quien no se ha caído nunca”.
Vuestra psicóloga online, Iranzu












Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: A día de hoy y en la sociedad en la que vivimos, parece que somos valorados en función de nuestra productividad, somos valiosos si aportamos algo a la sociedad, sino nos denominamos a nosotros mismos como “parados”. Es en med…..
¡Los comentarios son bienvenidos!