¿Falta de deseo sexual?
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Hoy vamos a hablar de las causas y de los indicadores del Deseo Sexual Inhibido. ¿Cómo se si las pocas ganas que últimamente tengo de hacer el amor, son solo una época o cuestión de que estoy más cansada, o si por el contrario implican una patología? Si lo que me pasa es susceptible de tratamiento, ¿qué es lo que me ha llevado hasta aquí?
Esta es una patología que puede darse en los dos sexos e independientemente de la edad, sin embargo suele ser más frecuente entre las mujeres; se estima que el 80% de las mujeres que acuden a profesionales especialistas para tratar posibles patologías sexuales, padecen deseo sexual inhibido. Como ya dijimos esta patología, hace referencia al bajo nivel de interés sexual, que se manifiesta en la dificultad para mantener o iniciar cualquier tipo de actividad sexual.
- Causas
Esta es una disfunción multicausal, en ningún caso se puede atribuir su aparición a una sola raíz, sino que hay que mirar un cómputo de todas ellas. Entre las más comunes se encuentran:
- Causas debidas al tipo de relación de pareja: falta de comunicación o de muestra de afecto, diferentes formas de entender la relación sexual, cambios físicos, psicológicos o estéticos en uno de los miembros de la pareja que inhiban al otro, patrones de conductas sexuales rígidos y/o monótonos, falta de tiempo para que la pareja pueda estar a solas..
- Causas psicológicas personales: falta de interés por el sexo por pasadas experiencias negativas, orientación sexual no definida o no autoaceptada, presencia de alteraciones psicológicas (como por ejemplo la depresión), educación sexual muy restringida..
- Presencia de alguna disfunción sexual, como la disfunción eréctil o problemas de eyaculación en el hombre, o problemas de excitación o anorgasmia en la mujer.
- Causas orgánicas o médicas, tales como anemia, consumo de drogas, tumores, ingestión de determinados fármacos (antidepresivos…), anorexia nerviosa…
Si crees que este puede ser tu caso, a continuación se exponen una serie de indicadores, que pueden ayudarnos a examinar un poco más concienzudamente nuestro caso particular.
- Indicadores
- No tener fantasías sexuales, no tener pensamientos sobre temas sexuales, considerarse no apasionado, sin atractivo físico y sexual.
- Repeler las relaciones sexuales, no iniciarlas nunca, rechazar las aproximaciones de la pareja, inventarse excusas para no tener prácticas sexuales.
- No disfrutar de las relaciones sexuales, no concentrarse en ellas cuando se practican, considerarlas prescindibles en nuestra vida o en nuestra relación.
- Tener frecuentes desacuerdos con la pareja en cuanto al grado de deseo sexual o a la frecuencia de las relaciones.
Es muy importante que tomes la información expuesta en este artículo como meramente informativa, y en ningún caso debe sustituir el criterio de un médico especialista. La información debe tomarse como orientativa, no como instrumento para el diagnóstico
Por último, destacar que se ha de tener en cuenta que para diagnosticar Deseo Sexual Inhibido dicha inhibición se ha de presentar de forma permanente y prolongada en el tiempo y ha de vivierse como un problema que impide la vida sana y saludable. También recalcar que si se descarta que la patología tenga causas orgánicas, se trata en consulta no de manera individual sino que deben acudir los dos miembros de la pareja. Asimismo, y como ya dijimos en el anterior artículo sobre el tema, es importante que tengamos en cuenta que algunas veces, más que presentarse un deseo inhibido, puede existir simplemente una discrepancia en los niveles de interés sexual entre los dos miembros de la pareja, quienes poseen niveles de interés dentro del límite normal. Si este es el caso, lo más recomendable es adecuar la actividad sexual a las necesidades del miembro de la pareja con el nivel más bajo. Y recuerda: “La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”
Vuestra psicóloga online, Iranzu












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